miércoles, 30 de marzo de 2011

Relato en español


Hace unas semanas hablábamos del buen momento de reconocimientos culturales que está viviendo nuestra jefa de estudios, Montse Villar. Como homenaje particular nuestro a Montse y a ese buen momento, reproducimos a continuación un pequeño relato en español suyo, escrito hace algún tiempo en homenaje a su abuelo. Disfrutadlo.


El cumpleaños

(Mi abuelo lleva, al menos, 4 años, celbrando los 90.¡Es un crack!)

El primero de los tres hijos acababa de morir. Pero, a pesar de haber pasado sólo 15 días de este incidente, hoy se celebraba por enésima vez el 90 cumpleaños del abuelo. Nadie recordaba cuándo habían empezado a celebrar el primer 90 cumpleaños. Siempre les había divertido verse un único día al año, ese día no faltaba nadie, y aprovechaban para conocer a los nuevos retoños de la familia (si ese año había habido nacimientos). El abuelo y la abuela presidían la mesa y disfrutaban de sus hijos, nietos, biznietos (de los que, a veces, no recordaban el nombre).

Entre los primos se contaban la vida, trabajos, novedades, cambios de casas, cambios de coche,… Pero este año se miraban con cierto recelo, sin ganas de hablar de nada nuevo. La verdad es que hacía mucho tiempo que no pasaba nada novedoso en la vida de los primos, y sólo hoy se estaban dando cuenta de que, aparte de la muerte de uno de los tíos (que ya había cumplido más de 90 años), no tenían mucho que decirse.

Todos, unos a otros, se miraban sin entender. Miraban a los abuelos que, como siempre, con su cara de 90 años, presidían la mesa y sonreían a sus biznietos (el menor, 25 años y recién licenciado en medicina, digno heredero de su abuelo). Nada parecía haber cambiado desde años anteriores, a no ser que los nietos empezaban a sentirse cansados de viajar cada año al mismo lugar (algunos más de 300 Km), porque la próstata, el reuma o la artrosis les hacía incómodo conducir mucho tiempo seguido. Todos habían cambiado significativamente: alguno estaba calvo y gordo, otra tenía el pelo completamente blanco y los pechos y ojos totalmente caídos por efecto de la gravedad temporal, a otro se le movía la dentadura cada vez que intentaba morder una costilla;… ¿cuánto tiempo había pasado desde los primeros 90 años?

Uno de ellos pensó y gritó en voz alta: Ya hace 28 años que el abuelo cumple 90 ¡Cómo pasa el tiempo!

¡Y qué lo digas! Contestó alguien.

Y siguieron comiendo y pensando que el próximo año quizás alguno de los nietos ya no estuviera entre los comensales (quizás el que había sufrido un infarto dos meses antes, o la que había sido operada de cáncer hacía 7 meses y parecía no poder con la quimioterapia). Lo que era cierto es que el abuelo volvería a cumplir 90 años.

(Podéis encontrar este y más relatos en el blog de Montse: Montse y sus cosas.)

2 comentarios:

  1. Just want to say what a great blog you got here!

    online pharmacy

    ResponderEliminar
  2. Muy original!! Los abuelos siempre tuvieron la misma edad cuando eramos niños....tenían por lo menos...90 años!!

    Ahí les dejo mi blog de relatos, poesía, opiniones...
    http://huidasyretornos.blogspot.com/

    un saludo!

    ResponderEliminar