jueves, 30 de marzo de 2017

La gastronomía de Cuaresma

La Cuaresma es el tiempo del calendario cristiano destinado a la preparación espiritual de la Pascua. Periodo de 40 días que comienza el Miércoles de Ceniza.

La gastronomía típica de estos días ha ido dejando huella con el paso de los años. Nos encontramos tanto platos contundentes donde el pescado, principalmente el bacalao, son los protagonistas, como platos sencillos a base de ingredientes humildes, tales como la patata y el ajo.

Aquí compartimos algunos de ellos:

Potaje de Vigilia. Es uno de los platos contundentes típico del Viernes Santo. Está elaborado con garbanzos, bacalao, espinacas, cebolla, ajo, pimentón y huevo duro.
A la hora de servirlo, una de las opciones es acompañarlo con pan tostado al horno que lleva aceite de oliva y sal.

Los platos de cuchara también se ven en estos días. Por ejemplo:

Sopa de ajo. Está dentro de las recetas humildes. Es típicamente castellana y leonesa. Consta de caldo, pan (preferiblemente que sea de días anteriores para que esté duro), pimentón, laurel, ajo y aceite de oliva. También suele ir acompañada de huevo escalfado (método de sumergir un huevo en agua caliente, no hirviendo).

Y aunque hoy en día se sigue respetando en algunos hogares la penitencia de no comer carne en los Viernes de Cuaresma, hay algunos platos en esta época que llevan la carne como ingrediente.

El hornazo. Empanada original de muchas zonas de España pero especialmente es típico en la Semana Santa Charra de Salamanca. Consta de productos de chacinería como: lomo, jamón chorizo… y puede incluir huevo duro.
Aunque este es especialmente típico en los días posteriores a la Pascua. Es el alimento que protagoniza la festividad del Lunes de Agua en Salamanca.


La longaniza de Pascua. Embutido que se consume principalmente en Murcia y Valencia.



Por otra parte, los dulces también poseen un papel muy importante en estas fechas.
Destacando:




Las torrijas. Constan en rebanadas de pan que se empapan en leche o vino, posteriormente se rebozan en huevo y se fríen. Se completan con miel o una mezcla de azúcar y canela.

Leche frita. Mezcla de harina cocida con leche y azúcar. Cuando ha espesado, la masa resultada se corta en porciones y se fríe. Después se sirve con azúcar o canela espolvoreada.

También encontramos los huesillos, pestiños o buñuelos de viento.


Te invitamos que saborees y descubras alguno de estos platos propios de la Cuaresma.

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