viernes, 30 de abril de 2010

Girona, Gerona o el sentido común (parte 2)


(Viene de Girona, Gerona o el sentido común - parte 1)

Como es bien sabido, la toponimia, es decir, el conjunto de los nombres de lugares propios de un idioma, se va formando por evolución histórica e incluye también los nombres de algunos lugares pertenecientes a países extranjeros, de países donde no se habla este idioma: surge la necesidad de hablar de estos lugares (por razones comerciales, la mayoría de las veces) y se termina estableciendo una forma propia, que puede surgir de una deformación de la pronunciación y trascripción de las formas autóctonas del lugar, de una traducción del significado de estas formas, etc. Se hace así, entre otras cosas, porque a veces esas formas autóctonas resultan impronunciables o intranscribibles al idioma propio (por ejemplo, para el español, los nombres de ciudades chinas, rusas o árabes). Una vez que surge un nuevo nombre para un lugar dentro de un idioma, este nombre se integra dentro de su toponimia y pasa a formar parte de él. Y desde ese momento ya no tiene sentido seguir usando en ese idioma el nombre original del sitio, el correspondiente al idioma del lugar. No tiene sentido decir "London" en lugar de "Londres" cuando se está hablando en español porque el nombre de esa ciudad en español es Londres.

Sin embargo, a pesar de lo dicho, a pesar de lo incoherente de dicha imposición legislativa, ésta fue rápidamente adoptada - con entusiasmo además - por la progresía de este país, así como por el mundillo de lo políticamente correcto, empezando por los medios de comunicación. Adoptada y ampliada: no contentos con la limitación de aplicar el cambio sólo a documentos oficiales, estos sectores decidieron que el cambio había que aplicarlo a todo, siempre. Y ahí tenemos desde hace tiempo, por ejemplo, a la hora de dar la predicción meteorológica, que todos los nombres de ciudades y poblaciones gallegas y catalanas (y últimamente también vascas, valencianas, baleares...), se ven escritos en gallego, catalán (o en lo que sea). Eso sí, nadie verá nunca en una televisión que emita en catalán, "Zaragoza" (nombre español de la ciudad) en lugar de "Saragossa" (nombre catalán de la ciudad), y eso que el idioma propio de Zaragoza es el español y la forma propia en español es "Zaragoza"...

El mundillo de lo políticamente correcto es encima dictatorial e impositivo, además de caprichoso: reprime a base de crear complejos (de intransigencia, de antigüedad, de inmovilismo...) y así va imponiendo sus directrices, así va arrastrando al conjunto de la masa social, temerosa de sufrir este tipo de represiones y verse señalada con tales marchamos. Evidentemente, la gente se deja arrastrar por lo que oye y ve en los medios de comunicación, en boca de periodistas, líderes y demás gente conocida, y por no ser tildada de retrógrada, adopta las nuevas formas que le llegan desde ellos.

Pero claro, la consecuencia lógica de empezar a aplicar una medida carente de lógica es la cascada de absurdos que se desencadenan a continuación. Por ejemplo, ¿cómo pronunciar Girona si estamos hablando castellano? ¿En catalán o en castellano? Porque si fuera en castellano, al ser "g" delante de "i", la "g" debería pronunciarse como se pronuncia siempre en español la "j", lo que daría lugar, fonéticamente, a un nuevo nombre que sonaría bastante ridículo. Se pronuncia entonces en catalán. ¿Por qué? Porque sí, porque suena mejor. ¿Y cómo denominamos a los naturales de Lérida si empezamos a llamar a esta ciudad en español con su nombre catalán, Lleida? La forma española es "leridano", que deriva de manera natural de Lérida, pero si empezamos a usar Lleida en lugar de Lérida entonces tendremos que empezar a decir que los naturales de Lleida son los leridanos. Menos natural, ¿no? "Evolución de la lengua" dirá alguno: bien, pero la evolución de la lengua no debe imponerse desde ningún gobierno político, debe ser resultado de los cambios en la forma de hablar de la gente, cambios que van surgiendo espontáneamente, por causas no forzadas.

Lo más curioso de todo es por qué se hace esto. Se hace como una deferencia hacia los hablantes de los idiomas de esas comunidades. Pero, ¿lo es realmente? Resulta muy dudoso. ¿Cómo considerar cortesía hacia un idioma y sus hablantes el modificar otro idioma diferente? A un catalano-parlante le da exactamente igual cómo se pronuncia Gerona en un idioma distinto al que él utiliza... Sin embargo, lo que sí supone la medida indiscutiblemente es una falta de respeto hacia el idioma que se cambia y hacia sus hablantes, a los que hay que reeducar para que dejen de utilizar los nombres de estos lugares que sus padres les enseñaron y se pongan a usar otros nuevos que se les enseña e impone ahora. Porque claro, desde el momento en que se empieza a hacer esto, nombres como "Gerona", "Lérida", "La Coruña", "Finisterre", etc., pasan a estar en peligro de desaparición, lo que sólo puede verse como una triste pérdida. No peligran, no, los nombres de los idiomas cooficiales, dado que estos idiomas no están en peligro - cada día menos - y su toponimia sí se respeta, así que tampoco este argumento es válido para promover la medida (y sí debería serlo para frenarla e invertirla). Incluso si llegáramos a considerar amenazadas las lenguas cooficiales, ¿qué sentido tendría preservar una toponimia más allá del idioma al que corresponde?

No es la única expresión de este infinito mimo por las lenguas cooficiales - natural y elogiable - que se acompaña paralelamente de un cierto desapego y casi maltrato al español, idioma común, que resulta del todo inaceptable. En estos días, por ejemplo, estamos escuchando cómo prospera una propuesta para que en el Senado se pueda hablar en cualquiera de los idiomas oficiales y se traduzca todo a todos ellos también. ¿Llegará el día en que alguien empiece a valorar el gran tesoro que supone tener un idioma que hablamos todos y que hablan además otros 500 millones de personas, muchas de las cuales nos tienen como referencia original? ¿Y el día en que alguien se dé cuenta de que potenciar nuestras diferencias no nos une más y de que, de nuevo, esto es simplemente hacerles el juego a los separatistas, sabedores de que las diferencias no sólo no unen sino que separan? (Ellos lo saben de sobra: esa es la razón por la cual renuncian sistemática y calladamente a un bilingüismo sincero y equilibrado, que resultaría de lo más saludable para su comunidad.)

Vayamos a lo que dice sobre el tema la Real Academia Española de la Lengua, el organismo verdaderamente encargado de fijar la norma idiomática:

Gerona. Nombre tradicional en lengua castellana de la provincia y ciudad de Cataluña cuyo nombre en catalán es Girona. Salvo en textos oficiales, donde es preceptivo usar el topónimo catalán como único nombre oficial aprobado por las Cortes españolas, en textos escritos en castellano debe emplearse el topónimo castellano. El gentilicio, para todo tipo de textos, incluidos los oficiales, es gerundense.

(Extraído del Diccionario Panhispánico de Dudas. Primera edición, octubre 2005.)

Bastante claro, ¿verdad?

Nosotros, Tía Tula, como colegio de español que somos, sólo podemos respaldar la recomendación que da la Real Academia de usar los nombres de lugares castellanos cuando se esté hablando castellano. Por mero sentido común. Bueno, por sentido común, porque lo contrario es hablar un mal castellano y porque, por todo lo dicho antes, no vemos ninguna razón para hacer otra cosa, más allá de la de imitar a quienes, con argumentos equivocados y absurdos, se han empeñado en poner en marcha este dilate. Sentido común tenían que haber puesto ellos en establecer como norma, en lugar de la que establecieron, que los documentos oficiales en los territorios en lo que además de español se hable otro idioma regional, tenían que tener una versión en español y otra en ese segundo idioma. Y cada una, claro, con los nombres de lugares propios de la lengua en cuestión.

lunes, 26 de abril de 2010

Actividades extraescolares para la semana del 26 al 30 de abril


Última semana de abril, a puntito ya de quitarnos el sayo... (Para el que ande despistado, hay un dicho popular en España que dice "Hasta el 40 de mayo, no te quites el sayo", recomendando precaución a la hora de lanzarse a ponerse de verano en cuanto llegan los primeros calores de esta época del año, preludio del verano por venir). He aquí el listado de actividades para esta semana:

Lunes 26, 19.00: Merienda - Batidos, zumos exóticos, helados y postres de diferentes tipos en el Mandala, bar mítico de la zona estudiantil antigua de Salamanca (precio: la consumición).
Martes 27, 19.45: Cine - "Mi Querida Señorita" (1971, Jaime de Armiñán) - Película perteneciente al ciclo "Películas que burlaron la censura en España" (precio: 1,20€).
Miércoles 28, 16.30: Visita a la Casa Unamuno - Visita a la casa en que vivió Miguel de Unamuno en Salamanca (precio: 3€).
Jueves 29, 19.00: Clase de cocina española - Tapas gallegas (precio: 6€).
Viernes 30, 19.30: Ruta de tapas - Ruta de tapas por el centro de la ciudad, acompañados por personal de la escuela (precio aprox: 6€).

Como siempre, recordamos que todas las actividades para las que no se indica precio son gratuitas, que debéis apuntaros en la conserjería para cada actividad y que el punto de encuentro inicial es siempre la escuela. Ahora a apuntarse y a disfrutarlo.

martes, 20 de abril de 2010

23 de abril: libros y libertad


día del libroLo hemos visto muchas veces: los libros como icono de la libertad. De la libertad de pensamiento y expresión: de la libertad en términos absolutos. Y la destrucción o manipulación de libros, como síntoma explícito de control y de sometimiento. Ahí están “Fahrenheit 451” de Ray Bradbury y “1984” de George Orwell, dos obras magnas de la Literatura Universal, para atestiguarlo. Ahí están las imágenes de soldados nazis antes de la Segunda Guerra Mundial convirtiendo montañas de libros en llamas y ceniza. No hace falta ser un genio, no, para ver una conexión entre los unos - como vehículos preferentes de ideas - y la otra. (Distinto es ya hoy en día, en que Internet ha tomado la delantera en ese papel vehicular preferente y los gobiernos dictatoriales se tienen que preocupar más por restringir el libre acceso a la red que por hacer desaparecer este o aquel tomo.)

Resulta muy curioso sin embargo observar cómo hitos representativos de ambos conceptos se dan sistemáticamente en una misma fecha, el 23 de abril, de una manera por completo casual (ya que son hechos del todo inconexos).
Como es bien sabido, un 23 de abril – de 1616 – era enterrado en Madrid Miguel de Cervantes, considerado por muchos el más grande literato español de todos los tiempos. Ese mismo día, en Córdoba, moría también el escritor e historiador peruano Inca Garcilaso de la Vega. De igual forma, el 23 de abril de 1616 (pero del calendario juliano, que regía todavía por entonces en Inglaterra, no del gregoriano que ha quedado después como calendario de referencia universal), fallecía William Shakespeare, figura máxima de las letras anglosajonas. Estas coincidencias sobrevenidas llevaron a la UNESCO en 1955 a declarar el 23 de abril como Día Internacional del Libro, siguiendo el ejemplo de España, que lo tenía ya como Día del Libro desde 1930.

Casi un siglo antes, el 23 de abril de 1521, se libraba en campos de Valladolid la Batalla de Villalar. Se enfrentaban los comuneros castellanos, un pequeño ejército mayoritariamente compuesto por campesinos, con las tropas imperiales del nuevo rey Carlos I, recién llegado de Flandes sin saber siquiera una palabra de castellano; el más poderoso rey europeo en aquel momento. Como no podía ser de otra manera, los comuneros fueron masacrados pero aquella lucha – suicida a sabiendas - por la libertad, por el rechazo a lo impuesto desde fuera, quedó grabada en los anales de la Historia. Y por ella se celebra en este día en Castilla y León, el Día de la Comunidad.

Otro 23 de abril, el del año 303, San Jorge, patrono de Aragón y Cataluña, así como de otros países y territorios (Inglaterra entre ellos), era martirizado y ejecutado por defender su libertad religiosa y no renunciar a su condición de cristiano cuando su césar, Diocleciano, le ordenó perseguir y dar caza a los cristianos del imperio. Después surgiría la leyenda de San Jorge y el Dragón, según la cual San Jorge se enfrentaba y mataba a un dragón que exigía sacrificios humanos a cambio del agua de un pozo; se enfrentaba a él cuando la siguiente sacrificada iba a ser una princesa, eso sí... Con esta leyenda se inauguraba un nuevo género literario: el de espadas, dragones y brujería. Libertad y Literatura de nuevo entrelazados. En Cataluña se conmemora a San Jorge (Sant Jordi allí) regalando en este día a los seres queridos una rosa roja, símbolo de amor y de pasión, junto con el libro de rigor.
Bueno, no está mal para una misma fecha, ¿verdad?

Llama la atención que en un país como Cuba, no precisamente pródigo en libertades, se celebre el 23 de abril, en lugar del Día del Libro, el Día del Idioma. Paradójico (¿y metafórico?), teniendo en cuenta que la diversidad de lenguas supone la mayor traba para la libertad expresiva absoluta de la Literatura.

23 de abril, libros y libertad. Leer para ser libres. (En Castellano, por cierto, “libro” y “libre” proceden de la misma palabra latina: “liber”.) Y si acabamos de decir que el idioma es casi la única barrera para una lectura universal, es obligado animar a todos los estudiantes de español de Tía Tula a hacer gala de su capacidad para superar esta barrera y a acudir el día 23 de abril a los soportales de la Plaza Mayor – exactamente los mismos soportales bajo los que los comerciantes salmantinos del siglo XVIII vendían sus mercancías – a buscar un buen libro en castellano. Por ejemplo, “La aventura de Miguel Littín, clandestino en Chile”, de Gabriel García Márquez, libro del que el gobierno militar chileno de Augusto Pinochet quemó al parecer todos los ejemplares de la primera tirada.

lunes, 19 de abril de 2010

Actividades extraescolares para la semana del 19 al 22 de abril


Esta semana vuelve a ser más corta debido a la celebración el viernes 23 de la festividad de los Comuneros, día de Castilla y León.

He aquí el listado de actividades para la semana:

Lunes 19, 19.00: Clase de cocina española - Gazpacho andaluz (precio: 6€).
Martes 20, 19.45: Cine - "Canciones para después de una guerra" (1971, Basilio Martín Patino) - Ciclo "Películas que burlaron la Censura en España" (precio: 1,20€).
Miércoles 21, 19.00: Visita guiada - Personal de la escuela realizará un recorrido por los principales monumentos de la ciudad, haciendo un repaso a su historia.
Jueves 22, 19.00: Ruta de tapas - Ruta de pinchos por la zona de Van Dyck, zona tradicional de tapeo para los estudiantes de Salamanca (precio aprox: 6€).
Viernes 23: Día de la Comunidad de Castilla y León y Día del Libro.

Volvemos a recordar, como siempre, que todas las actividades en las que no se indica precio son gratuitas, que el punto de encuentro inicial es siempre el colegio y que hay que apuntarse en la conserjería para cada actividad.

jueves, 15 de abril de 2010

Girona, Gerona o el sentido común


Uno de los efectos que tuvo en España el paso de la dictadura franquista a la democracia, allá por los años setenta, fue el de empezar a considerar, de manera inmediata, como democrático, progresista, evolucionado y saludable todo aquello que hubiera sido perseguido por el régimen anterior. Daba igual su naturaleza intrínseca: si había sido combatido por el franquismo se convertía necesariamente en algo bueno, en algo que ahora había que proteger y mimar. De esta forma se metían en el mismo saco cosas buenas y cosas malas, y se daba a estas últimas un reciclado moral, una regeneración: cartas de honorabilidad. Así pasó por ejemplo con el nacionalismo y el separatismo, una de las mayores lacras filosófico-ideológicas que ha tenido que soportar el hombre a lo largo de sus historia, responsable de infinidad de daños y problemas, cáncer latente dinamitador de cuantos sistemas políticos lo han tenido que albergar, para su desgracia, y origen de un sinfín de conflictos políticos e incluso bélicos. No parece probable que de haber obrado de otra manera este problema, presente en España desde el siglo XIX, hubiera desaparecido sin más, como por arte de magia. Pero de ahí a decidir abrazarlo con entusiasmo desde las mismas instituciones que los nacionalistas pretenden en última instancia resquebrajar con su separación, dista un abismo. Los nacionalistas, por definición, no estarán nunca contentos mientras no se reconozca al que consideran su territorio como nación al margen de la nación española. Si uno no está dispuesto a esto (para empezar porque discute que tal idea sea hegemónica en ese territorio, porque sospecha que la beligerancia de los separatistas, minoritarios en principio, ha ido arrastrando poco a poco a una mayoría pasiva, más preocupada por su día a día que por estos temas políticos, y porque sabe que en definitiva hay que partir de establecer un todo para arrancar cualquier forma de gobierno y considera que por razones históricas, culturales y sociales, el todo más razonable es el del conjunto de lo que desde el siglo XV se viene denominando España - de la misma forma que los separatistas no aceptan subdivisiones de lo que consideran "su todo"), tratar de contentarlos con zarandajas y pequeñas concesiones - que poco a poco los van acercando a su objetivo -, resulta un ejercicio absurdo, de profunda ingenuidad. Tarde o temprano uno será consciente, si no está dispuesto a transigir con su separatismo, de que a los nacionalistas tiene que combatirlos - dialéctica, argumentativa y legalmente, por supuesto -, no contentarlos. Porque no puede.

Pero el caso es que venimos jugando a esto de complacer al nacionalista desde hace ya más de tres décadas y no parece que nos cansemos. Así, hace algunos años, un gobierno de izquierdas (socialista) decidió por ejemplo legislar sobre la lengua - algo insólito hasta ese momento - y establecer que, en documentos oficiales, los nombres de lugares de Galicia y Cataluña (del País Vasco no, no sabemos por qué razón) debían escribirse con la forma de la lengua propia de esas dos comunidades. Y es de recalcar que se tratara de un gobierno de izquierdas porque si resulta penoso el compadreo con los nacionalistas desde las instituciones centrales, el hacerlo además siendo defensor de una ideología - la de izquierdas - que debe poner por delante de todo al individuo y combatir, como ha hecho toda la vida, las tendencias que priorizan los derechos de grupo frente a los del individuo, cae ya dentro del esperpento y el delirio. (Otra vez, el haber sido compañeros de persecuciones durante el franquismo da pie al absurdo de aliarse con quien en el fondo también se opone a ti). En definitiva: lo que en español había sido siempre Gerona pasaba a ser Girona, y lo que había sido siempre Orense pasaba a ser Ourense.

(Sigue en Girona, Gerona o el sentido común - parte 2)

martes, 13 de abril de 2010

Lunes de Aguas


Comiendo hornazo en el Lunes de Aguas salmantinoEl Lunes de Aguas es una fiesta tradicional local de Salamanca, tal vez la más destacada y querida por la gente de aquí. La tradición consiste en salir al campo, o bien ir a la orilla del río dentro de la ciudad, para comer o merendar, con los amigos y/o la familia. La comida típica, estrella del día, es el hornazo, una especie de empanada rellena de productos típicos de la gastronomía salmantina como chorizo, lomo, huevo, etc., recubierta por una fina malla de masa. Se suele combinar con empanadas (más finas) de diversos sabores (atún, jamón y queso...), tortillas y bocadillos, y se suele acompañar todo ello con vino, cerveza y refrescos.

Imágenes habituales de este día son, por la mañana, grupos de jóvenes cargados con bolsas de comida y bebida yendo de un lado para otro y colas interminables en las pastelerías - en busca del hornazo de turno -, y por la tarde, calles desiertas y vacías en el centro de Salamanca y gente y más gente en los parques y zonas verdes de la ciudad y de la provincia, comiendo y jugando en grupos, sentados sobre la hierba. Luego ya al anochecer, embotellamiento de tráfico para entrar en la ciudad y caos en las estaciones de autobuses y trenes, por la gente joven que vuelve también. Muchas veces la lluvia hace triste acto de presencia y estropea un poco el plan - es normal, es principio de primavera -, pero no ha sido así este año, afortunadamente.

El origen de esta tradición es el siguiente: antiguamente en Salamanca, regida en su moral y costumbres como el resto de España por una severa religión católica, se expulsaba de la ciudad a las prostitutas durante el periodo de cuaresma que precede a la Semana Santa. Se las echaba al otro lado del río y allí permanecían esos casi dos meses alojadas en la Casa de la Mancebía construida para este fin a finales del siglo XV y gobernada por el llamado Padre Putas, religioso de fama local. El lunes siguiente al Lunes de Pascua, el veto y exilio terminaba y los estudiantes y hombres de la ciudad - supuestamente sólo los solteros...-, cruzaba el río en barcas para ir a buscarlas y merendaban con ellas a orillas del Tormes, fundamentalmente hornazo y vino.

Evidentemente la parte de la tradición correspondiente a las prostitutas se ha dejado atrás y ha quedado sólo la parte que corresponde a la merienda campestre. Deformando un poco la famosa cita de Cicerón: otros tiempos, otras costumbres. Pero el mismo hornazo, eso sí. (¡Y que no falte!).

Como podéis ver en la foto de arriba, en Tía Tula lo celebramos con nuestros alumnos cumpliendo escrupulosamente, para empezar, con la primera norma de esta festividad: sentarse en grupo sobre la hierba a comer el hornazo. Damos fe de que les encantó tanto la tradición como el hornazo en sí. Estas cosas, ya se sabe, son universales.

lunes, 12 de abril de 2010

Actividades extraescolares para la semana del 12 al 16 de abril


Aquí va el listado de actividades para ésta, la semana del Lunes de Aguas:

Lunes 12, 13.00: Picnic a la orilla del río - Iremos a celebrar el Lunes de Aguas haciendo una comida campestre en la orilla del río Tormes (precio: 3€).
Martes 13, 18.30: Visita guiada por Salamanca - Personal de la escuela os llevará por los principales monumentos de la ciudad y os contará su historia.
Miércoles 14, 19.30: Ruta de tapas - Recorrido por la zona de Van Dyck, zona de pinchos tradicional de los estudiantes de Salamanca (precio aprox: 6€).
Jueves 15, 19.00: Exposición - "Merrie Melodies / Arctic Hysteria", exposiciones de dibujos y vídeos en el museo contemporáneo de Salamanca.
Viernes 16, 19.00: Clase de cocina española - Paella (precio: 6€).

Recordamos otra vez que todas las actividades para las que no se indica precio son gratuitas, que debéis apuntaros en la conserjería para cada actividad y que el punto de encuentro inicial es siempre la escuela.

lunes, 5 de abril de 2010

Actividades extraescolares para la semana del 5 al 9 de abril


Actividades extraescolares para esta semana:

Lunes 5, 19.00: Cine - Nos vamos a ver una película española.
Martes 6, 19.00: Visita guiada - Una persona de la escuela os irá contando la historia de los principales monumentos de la ciudad.
Miércoles 7, 19.00: Clase de cocina - Tortilla española (precio: 6€).
Jueves 8, 19.00: Exposición - "10 miradas", muestra conjunta de diez mujeres artistas que exponen sus pinturas.
Viernes 9, 19.30: Ruta de tapas - Recorrido gastronómico de pinchos por los bares más destacados del centro de Salamanca (precio aprox: 6€).

Como siempre, recordad que todas las actividades para las que no se indica precio son gratuitas, que hay que apuntarse en conserjería para cada actividad y que el punto de encuentro es siempre el colegio.